Una distribución Purina no es una empresa
ordinaria. Encargarse de ella requiere un compromiso
de por vida y una pasión auténtica
por servir a la comunidad local. La dedicación
de nuestros distribuidores ha sido la fuerza de
empuje para la creación de la percepción
de “la diferencia Purina” en el mercado.
Por este motivo, Purina se esfuerza en premiar a las distribuciones.
Estas distribuciones proporcionan a un individuo o a un grupo
el derecho a comprar los productos y servicios Purina en un
territorio determinado. Debido a la alta popularidad de la marca
y al minucioso proceso de selección de nuestros distribuidores,
las distribuciones Purina se han convertido en empresas de alta
rentabilidad. La distribución Purina no se puede comprar
- siempre se entrega al mejor candidato y sin determinación
de un período de tiempo. Permanece en manos del distribuidor
en tanto en cuanto muestre un esfuerzo de crecimiento consistente,
según el plan anual de negocios acordado con los representantes
de Purina.
Para ayudar a los distribuidores a lograr sus objetivos de
crecimiento, Purina ofrece un fuerte apoyo en lo que se refiere
a planes corporativos, publicidad y promoción de la marca,
actividades de ventas y formación. Como resultado, los
cambios de propiedad de distribuciones son poco comunes. Las
distribuciones se mantienen en las familias durante largos períodos
de tiempo: los padres las pasan a los hijos, los hijos a los
nietos, etc. En numerosos mercados, la primera distribución
abierta al entrar Purina en esos mercados la mantiene todavía
la familia original. No es pues extraño que nuestra marca
se beneficie fuertemente de una conexión cercana a nuestros
comerciantes.