La
yegua: Gestación
La
condición corporal de la yegua
dictará el nivel de alimentación
al cual se le deberá someter.
Yeguas gestantes que se encuentran en
buena condición corporal en general:
lomo plano o con leve cresta de grasa,
que no se note grasa alrededor de la
cola y sobre las costillas. En esta
condición corporal en general
pueden ser alimentadas con el mismo
nivel nutricional que yeguas no-gestantes/vacías
hasta el octavo mes de gestación.
Yeguas que se encuentren con una condición
corporal inferior notándose ya
las costillas y espina dorsal y sin
poder palpar nada de grasa, deberán
ser suplementadas hasta en un 15% adicional
al nivel de energía para el mantenimiento,
al objeto de recuperar la condición
que les falta.
Durante
los últimos 3 meses de gestación
el requerimiento energético de
la yegua aumenta significativamente
a causa del desarrollo fetal. Esto se
puede observar en la siguiente tabla:
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En
situaciones donde la yegua no recibe
el soporte energético adecuado
durante los últimos 3 meses de
gestación, el feto toma prioridad
por lo que se observa una caída
en la condición corporal de la
yegua a expensas del desarrollo fetal.
La yegua por lo general, tiende a perder
su apetito durante los últimos
3 meses de gestación. La causa
se debe básicamente a la presión
física que aplica el feto al
tracto gastrointestinal de la yegua.
Esta presión inhibe el consumo
de la yegua, lo cual puede resultar
fácilmente en una disminución
de la condición corporal.
Para conseguir evitar este tipo de problemas
se recomienda la suplementación
de raciones con mayor densidad energética
durante los últimos 3 meses de
gestación. Esta práctica
puede minimizar el riesgo de cólicos
o laminitis que resulten de un intento
de aumentar el consumo de alimento muchas
veces a base de carbohidratos , sobre
todo almidones y azúcares que
fermentarán en el ciego provocando
endotoxemias.
Así utilizando productos adecuados
para yeguas en gestación y lactación
también nos permitirá
optimizar la eficiencia reproductora
de la yegua.
Es
común observar que yeguas a las
cuales no se les proporciona una alimentación
equilibrada durante la gestación
tengan crías no solamente más
pequeñas, sino que también
sufran de algunos de los problemas que
se describen a continuación:
-
anormalidades del sistema óseo,
principalmente por problemas de niveles
inadecuados de calcio y fósforo
- sistemas inmunológicos débiles
- aumento de la incidencia de enfermedades
osteoarticulares
- disminución del desarrollo
del cerebro
- disminución de capacidad de
supervivencia
En
el pasado se creía que se podía
tener yeguas en condición corporal
alta, es decir; con crestas de grasa
a lo largo del lomo. Relleno de grasa
entre las costillas, grasa blanda que
rodea la cabeza de la cola, grasa en
el cuello, interior de muslos y hombros
al momento del parto y no se tendrían
problemas de distocia o dificultad de
parto. Vale la pena comentar que yeguas
gordas son más susceptibles a
padecer problemas de laminitis y producir
menos leche que yeguas en condición
corporal normal.
A
continuación se puede observar
la forma en que los requerimientos nutricionales
DIARIOS de una yegua, peso adulto de
500 Kg, varían conforme avanza
su período de gestación;
no solo para energía y proteína
sino también para lisina y algunos
minerales, en base a los parámetros
del N.R.C.
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Destacar
el papel del cobre en la alimentación
de la yegua, numerosos estudios apuntan
a suplementar a la yegua en cobre para
disminuir la incidencia de procesos
de enfermedades del desarrollo en potros
(DOD) en potros.
La yegua: Lactación
La
fase de lactación es la fase
de más alto requerimiento nutricional
(especialmente energético) en
la vida productiva de la yegua, excluyendo
los períodos de crecimiento y
de trabajo intenso. Es por muchos también
la fase de producción más
descuidada. Después del parto,
los requerimientos nutricionales de
la yegua aumentan hasta en un 75% por
arriba de los requerimientos de mantenimiento.
Este aumento es resultado de las necesidades
de producción láctea y
de la ineficiencia intrínseca
del proceso de conversión de
nutrientes digestibles a leche. Los
requerimientos de energía, proteína,
minerales y vitaminas son satisfechos
cuando se tiene a las yeguas y los potrillos
en pastos de muy alta calidad y se les
suplementa con raciones de alta densidad
energética. La suplementación
de la yegua debe también estar
enfocada a mejorar la calidad de la
leche que ésta produce, aspecto
que se puede hacer a través del
uso de ingredientes y nutrientes específicos.
Con esto se puede lograr que el consumo
energético y nutricional del
potro sea mayor y por lo tanto su desarrollo
mejore.
El
pico de lactación ocurre en las
fases iniciales y posteriormente disminuye
la producción de leche gradualmente
hasta llegar al destete. Durante esta
fase es que la condición corporal
de la yegua juega un papel muy importante.
Yeguas que se encuentran en condición
corporal de correcta, han almacenado
reservas de grasa en el cuerpo. Esta
grasa puede ser utilizada por la yegua
para ayudarle a complementar los requisitos
energéticos que ella tiene para
producir leche. Estos requisitos son
bastante elevados, por lo que sí
cuenta con buenas reservas corporales,
la demanda de suplementación
alimenticia puede disminuir y las pérdidas
de peso y condición corporal
también son menos drásticas.
Es importante que no se le permita a
la yegua que pierda mucha condición
corporal, pues esto le afectará
su rendimiento reproductivo. Yeguas
que llegan al parto con baja condición
corporal o que pierden mucha condición
corporal durante los meses iniciales
de la lactancia ven su comportamiento
reproductivo seriamente afectado.
Yeguas
que son mal alimentadas o con raciones
mal equilibradas suelen presentar síntomas
típicos a los que muestras animales
bajo condiciones de limitación
de alimento – hambre. Los síntomas
pueden ser: mareos, espasmos musculares,
diarreas, retención abdominal
de líquidos y posiblemente muerte.
Otro síntoma que debe ser controlado
en las yeguas es la defecación,
para identificar oportunamente a animales
con estreñimiento. Por lo general
, el ejercicio es el mejor preventivo,
aunque en casos específicos ingredientes
de tipo laxante pueden ser utilizados
(aceite de linaza, por ejemplo.)
Hay
que tener en cuenta que la producción
de leche va a ser del 2,5-3% del peso
vivo en el período de máxima
producción, la leche de la yegua
es bastante pobre tiene menos materia
seca proteína y grasa que la
de vaca, aunque paradójicamente
contiene ácidos grasos insaturados
omega 3, que se les relaciona con el
desarrollo del cerebro del potro.. (
la leche de la yegua es utilizada en
países como Rusia para la cosmética
humana)
Los
requerimientos nutricionales para yeguas
lactantes se contemplan en la siguiente
tabla Estos estándares son los
niveles que se consideran promedio para
una yegua con peso adulto de 500 kg.
Existe cierta discusión en relación
al nivel exacto de proteína,
y muchos asesores nutricionales utilizan
estos valores como base, formulando
raciones con un 10 a otras con un 16%
más de proteína y algunos
minerales. El objetivo de este aumento
tiene que ver con el nivel de producción
de leche, el pico de lactancia, la concentración
de nutrientes en la leche, la reposición
de tejido post-parto y el futuro comportamiento
reproductivo.
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