El caballo atleta está hecho de una infinita cantidad
de pequeños detalles, de los cuales la alimentación
juega un papel fundamental. Por ello, es necesario tener información
sobre los últimos avances en las ayudas para mejorar
el rendimiento y prevenir lesiones.
Entre todas las tendencias nutricionales que se están
estudiando, una de las líneas de investigación
más interesante es la encaminada a la suplementación
de grasas en las dietas del caballo de deporte.
La demanda de actividad y rendimiento en el caballo deportivo
y la importancia del aspecto externo, ha conducido a un
considerable interés en añadir grasa a la
ración diaria. La grasa es una fuente de energía
que incrementa la densidad calórica de la dieta del
caballo, sin incrementar la hiperactividad del mismo.
La composición habitual de los piensos a base de
cereales, que a menudo contienen altas tasas de almidón
y proteínas en exceso, requieren un reequilibrio
a base de aceites vegetales de alto valor nutritivo. De
hecho, los jinetes y preparadores de las disciplinas más
extremas, añaden siempre a la ración diaria
un suplemento de aceite, ya sea de girasol, de maíz,
de linaza o incluso de bacalao.
Los estudios nos demuestran, que el sistema intestinal
del caballo absorbe aceite inmediatamente y con una eficacia
del 95%, usando esta rica fuente de energía, antes
de empezar a utilizar el glucógeno, lo que supone
un añadido a la energía total disponible para
desarrollar la actividad del caballo atleta, sea en Salto,
Doma, Raid, Completo, Polo o cualquier otra disciplina.
Los ácidos grasos insaturados Omega 3 y Omega 6
Las grasas más utilizadas para formular piensos
de última generación, son aceites de maíz,
de soja y de lino. Estos aceites contienen 3 veces más
Energía Digestible que la avena y 2.5 veces más
que el maíz. Además son ricos en ácidos
grasos insaturados y en antioxidantes naturales.
Se llaman ácidos grasos esenciales a aquellos ácidos
grasos que no pueden ser sintetizados por el organismo,
y por tanto deben ser aportados externamente. Juegan un
papel muy importante en numerosas funciones biológicas
en el organismo. Básicamente hablamos de ácidos
grasos insaturados esenciales Omega 3 y Omega 6, que forman
parte de las membranas celulares de todo el cuerpo, de la
piel y las células sanguíneas.
Gama Orizanol, el antioxidante natural
Para complementar los efectos beneficiosos de los ácidos
grasos insaturados, las últimas investigaciones en
medicina natural equina, recomiendan incorporar a la dieta
del caballo, el potente antioxidante y esteroide natural
Gama Orizanol.
Cuando existe un intenso metabolismo muscular, p.ej. en
las fases más intensas del entrenamiento y competición,
se produce un aumento de radicales de oxígeno dañinos
para las células. En esta situación aumenta
la necesidad de los antioxidantes, que son capaces de neutralizar
los radicales libres.
El Gama Orizanol es un potente antioxidante de la membrana
celular frente a los radicales libres producidos durante
el proceso de la contracción muscular, constituyendo
una ayuda para mantener la estructura de la pared celular
y evitar la fatiga. A la vez actúa como un esteroide
natural mejorando y desarrollando la masa muscular. También
se ha relacionado esta sustancia con la reducción
de la incidencia de las úlceras gástricas.
Principales ventajas de las dietas ricas en ácidos
grasos insaturados:
- Una dieta alta en grasas permite disminuir la cantidad
global de la ración para un mismo trabajo.
Se evitan problemas de cólicos e infosuras por exceso
de almidón.
- Aporte de energía rápido, a base de energía
fría, muy digestible en caballos
- Preserva el nivel de glucógeno en músculo.
Retraso de la aparición de fatiga
- Mejoran la condición corporal y el aspecto externo
- Almacén de vitaminas liposolubles: A, D, E, K
- Intervienen en la formación de hormonas
- Regulación de la respuesta inflamatoria y sobre
los sistemas inmunitarios y reproductivos.
- Acción frente a procesos dérmicos ( alergias
y procesos atópicos)
- Desarrollo nervioso del potro neonatal
- Prevención de enfermedades coronarias y enfermedades
inflamatorias (Omega 3)
Para finalizar, no olvidemos que es deber de todo buen
preparador y jinete de caballo deportivo, estar correctamente
informado y asesorado, para obtener el máximo rendimiento
de sus caballos, ni lenta, ni rápidamente, sino oportunamente.
El valor de la respuesta de nuestro caballo está
siempre en proporción al de la demanda. Si el caballo
no se entrega al máximo, el jinete no puede reprochárselo
más que a sí mismo: es porque ha fallado la
comunicación, o bien le ha faltado la impulsión
necesaria.